"Paramos a comprar algo de merienda en el viaje de Sevilla a Cáceres y la verdad que mereció la pena, los dulces árabes increíbles, la ensaimada de chocolate blanco y los Miguelitos de la Roda buenísimos. Además la dependienta es un cielo, atenta y súper simpática. Pararemos en futuros viajes sin duda!"